martes, 3 de mayo de 2011

infantería

tengo una herida a la altura de la luna,
tajo hirviente en el que drena vino blanco,
una raja por donde mi esperanza pigmea saluda:
es un balcón al horizonte de tu confianza de manco.
.
Por ese mismo corte
asoma un ventanal de lujuria y sequía.
No digas que no tengo porte
como para dejar de extrañar esta herida.
.
Porque cualquiera se confunde con un puntazo
que arrastra tripa y sangre y una pregunta.
Pero somos pocos los que al paso
hacen bulto noble sin ser mala yunta.
.
Entonces te pido que no me hables
ni vengas a dar clases ni compañía
que para tontos y amables
sé que tenés una infantería.-
.
.
(imagen extraída de aquí)

3 comentarios:

Titi. dijo...

Hermoso!

Andrea dijo...

Che, me gusto!
pase de chusma nomas..ahora que tengo alguito de tiempo, veo de leer lo anterior!
beso

ojodefuego dijo...

lindo lindo