martes, 16 de febrero de 2010

catalana

No será un cálculo riguroso, pero a ojo, la gloria está a unos cuatro segundos de la decepción. La ecuación es simple: sólo cuatro segundos separan al placer exacto del fracaso bien frappé. Apenas cuatro segundos es el segmento entre el orgasmo y darle la espalda aun cuerpo desnudo, blanco y monocorde; cuatro segundos más tarde de la última sonrisa del sueño, llega la depresión de recordar que será un día largo y tortuoso; y el mismo intervalo se repite entre el delirium tremens y la flema, el auto a doscientos kilómetros por hora y la pared de concreto, la torta de cumpleaños y lo que tardan los familiares en cantar el feliz cumpleaños. Todo es así. Un soplido. La crema catalana se digiere en cuatro segundos: lo que demora el humo en llenar los pulmones y escapar por la nariz, no mucho más, ni mejor ni más entretenido ni con mayores repercusiones que eso. La felicidad es un pinchazo a tiempo, esporádica droga recreativa. Después, el vacío. Los palitos de la selva también duran cuatro segundos en la boca, y los abejorros en el polen de las flores -incluso algunos abejorros hasta llegan a sentir esa nostalgia magnífica de la que hablo. Entre un relámpago y el trueno hay cuatro segundos. Cuatro segundos es mi máximo tolerable para una telenovela a la hora de cenar. Cuatro segundos para todo, y el amor de algunas mujeres urgentes que a lo sumo tarda un poco más.-
.
.
(imagen extraída de aquí)

2 comentarios:

rocio Recaño dijo...

http://www.goear.com/listen/8a87d3b/all-you-need-is-me-morrissey

me hiciste acordar a esa cancion.

por otro lado,me gustaria que un dia que se te ocurra, pispees mi blog, y saques una imagen, la que te parezca, y escribas algo.. si no es muy atrevida de mi parte la propuesta

un beso

buscandovidazen dijo...

los palitos de la selva pueden tardar bastante más de 4 segundos en el caso de que se te peguen a la muela... será que quieren extender la felicidad....