miércoles, 28 de marzo de 2012

glacial

Tengo miedo de los conejos amarillos, y vos que en el mientras tanto, te demorás porque andás de brutal estampida y yiro noctámbulo con cualquier Che Guevara de cebita. Aclaremos que no tengo nada personal contra los conejos amarillos, pero son demasiado amarillos y no combinan con los muebles: arruinan la imagen de solemnidad que quiero tener cuando te grite que sos una mala persona, una abandonadora de hogares y conejos amarillos, una hija de puta sin respeto ni coraje para volver a casa y explicar lo que no hace falta que expliques porque si no volviste a dormir en los últimos cuatro días, y ni te dignaste a mandarme un mensaje de texto para mi cumpleaños, ni comprarme aunque más no sea un libro de los pelotudos de tus compañeros de Letras, no hace falta darse cuenta que ni sintonía fina tenés para enunciar que ya no querés nada. Mala persona, así quiero gritarte para luego revolear conejos amarillos y romper uno a uno los ventanales que dan al patio. Que los vecinos se enteren que dormimos durante todo este tiempo con un escuadrón de conejos con peste, que violamos las leyes del consorcio al entrar con animales salvajes y enfermos, que tuvimos relaciones contra las paredes del zaguán y que robamos las flores de Doña Eleonora para darle de comer a estos millones de conejitos amarillos, tan tiernos ellos, tan simpáticos y sonrientes y roedores de mi propio cuerpo desplomado en tu lado glacial de la cama.-
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(imagen extraída de aquí) 

5 comentarios:

ojodefuego dijo...

perfecto, nunca me canso de pasar

Ciro Annicchiarico dijo...

¡Ese vuelve a ser el duro que conozco!
Siga así y no afloje, que vienen épocas de tornados y los vamos a hacer rugir para el lado de la contra.

florencia roldan dijo...

no me canso de leerte, es un placer.-

memetika dijo...

Tss.. buenas imagenes tiene en sus letras. Un abrazo.

Anónimo dijo...

a claras se ve el choreo a cortazar