
domingo, 30 de septiembre de 2007
Argentina, país generoso

sábado, 29 de septiembre de 2007
harto de...

Harto de elegir por mensaje de texto quién es más gracioso: si Olmedo o Fontanarrosa,
harto de la violencia pasiva-televisiva,
jueves, 27 de septiembre de 2007
¿No es sospechoso?
Crease o no, es una parte del complejo de la Armada en Coronado, Estados Unidos. Incluso desde el Google Earth se ve muy claro el edificio-esvástica. La construcción es de fines de la década del '60, y ahora el gobierno planea gastar unos 600 mil dólares en remodelar la infraestructura, luego de haber recibido numerosas quejas.
Si querés saber más, acá está la nota que salió en Clarín: lo bueno, si breve, dos veces bueno.-
Accidente
Camino al accidente...
El momento en el que llega la ambulancia...
La pseudo-noticia

miércoles, 26 de septiembre de 2007
Fiesta-Karaoke en el Festival de Teatro

martes, 25 de septiembre de 2007
TEAdmiro - columna escéptica I
En su página -http://www.florenciatesouro.com/- abundan fotos y videos, y en caso de que el usuario quiera saber más a cerca de su vida personal –solo eso, vida personal y datos-, no es recomendable googlearla: su nombre lleva a más fotos y más videos, y hasta a links con páginas para mayores.
Así que ahora GH carga con una abanderada de TEA: tiembla la institución en caso de que aparezcan posibles “videos locos”, como estilan incluir en su currículum oculto los simpáticos jóvenes reflejo-de-la-sociedad que protagonizan el reality.
lunes, 24 de septiembre de 2007
veintitrés cosas en las que no creo (parte II)

ni en la linterna a dinamo-recargable-con luz alógena,
ni en los señaladores,
ni en el viagra,
ni en que tengamos un brazo más largo que otro,
ni en que los padres no mienten,
ni en las fundas para celulares,
ni en la comodidad de trabajar desde tu casa,
ni en el día de la raza,
ni en el alimento balanceado,
ni en los antivirus,
ni en el hombrecito que titila en el semáforo,
ni en las pulgas,
ni en los lugares típicos,
ni en los relojes de arena,
ni en los dibujos animados,
ni en la mantequilla de maní,
ni en que nunca haya un solo culpable,
ni en el mágico golpe de gracia,
ni en el pete de Wanda Nara,
ni en Wanda Nara,
ni en Wanda,
ni en Nara.
sábado, 22 de septiembre de 2007
La (fukin) Prima Vera...

miércoles, 19 de septiembre de 2007
Paga Dios...

lunes, 17 de septiembre de 2007
Un goy perdido en Rosh Hashaná (parte III - final)

¿Qué te sirvo?, alguien me pregunta. Me da un poco de vergüenza pero digo y...un poquito de todo... y la misma persona que hizo el ofrecimiento me sonríe, complacida (alguna vez alguien me explicó que no está bien no comer un poco de todo).
viernes, 14 de septiembre de 2007
Un goy perdido en Rosh Hashaná (parte II)
El hecho de tener una novia judía, hija de padres divorciados, da como resultado múltiples cenas en conmemoración de un nuevo año que en mi casa no hubiese festejado. Como mínimo, esa noche de miércoles -que no se malinterprete la frase- cenaría dos veces, en dos lugares distintos.
Hace 5768 años, comenzaba a escribirse la historia de nuestro pueblo, explicaría algún amigo de la colectividad, para luego agregar que la fecha es tentativa, y que se rige por el calendario lunar. Al tener dos calendarios distintos, tendríamos una fecha más de cumpleaños. La aclaración me resultó simpática, aunque dudo que eso sirviera para obligar a mis familiares católicos a que me regalaran un obsequio distinto en otra oportunidad.
Primer round: cena en casa de la familia del padre, de orígenes rusos, a diferencia de la madre, que es turca. Hojeaba una revista sobre los premios Konex y alguien me tocó la cabeza: ternura instantánea, hasta que me vi haciendo equilibrio con una kipá. Raro. Al fin y al cabo, Jesús era judío.
Uno de los primos hizo una introducción explicativa y la promesa de volver a hacerlo el año siguiente. Luego leyó algo que no pude entender mientras pasaba en ronda una copa con vino casher: dulce, rico y dulce. Algunos de los invitados dijeron sus deseos para el año que comenzaba, y la abuela -"La Buba"- dio un breve discurso de lo más sentido. A punto de llorar frente a mis -casi- nuevos familiares, me vi bastante estúpido y temí hacer el ridículo ante ellos, que de seguro no sabían de mi faceta metroemocional. Ni siquiera yo sabía eso de mí. No suelo prestarme al show. Perdón.
(continuará...)
domingo, 9 de septiembre de 2007
Un goy perdido en Rosh Hashaná

Telerman nos regaló una manzana y un sobre de miel a cada uno de los presentes. Mi asesora explicó que la manzana simboliza el año nuevo, y la miel, para tener un dulce año nuevo, suerte de metáfora honey apple en lugar de honey moon. Chiste malo. Igual, el relato me resultó simpático y le creí. No tenía otra alternativa.
Mucha gente: proporcional al calor del sol y al humano, ya que todos se juntaron para ver a una banda de Klezmer. Un hombre mayor invitaba al baile, tomaba de las manos a los reunidos y con amabilidad los obligaba a girar en círculos. Igual, no le importaba mucho bailar solo.
El stand de Frigor desentonaba entre los puestos de yaguarma, libros de temática judía y comidas típicas. Luego, al ver que en la plaza las mesas y las sombrillas eran de Frigor, nos dimos cuenta de lo importante que era que la empresa heladerística estuviera allí. Ni da comerte un kipe de dorapa.
Las remeras que vendían me resultaron muy simpáticas. Una que decía Orgullo goy me hizo sonreír, pero no encontré situación que fuese acorde con aquella vestimenta. Es lo que pasa con algunas cosas. Nací en Eleven tampoco estaba mal. Algunas requerían conocimientos mínimos de judaísmo, acervo del cual aún carezco.
Muchos extranjeros se reunían frente a una pantalla que instaló el gobierno, y en la que se hacía propaganda tanto del evento como de otras actividades relacionadas con la colectividad. Más allá de la cuadra de feria, en el resto del perímetro de la plaza, estaban los puestos habituales de los artesanos. Y más allá de los hippies, se encuentra el acostumbrado esnobismo de Serrano-Armenia, las modelos, y el mundo de los que quizá se sorprendieron con la llegada del año nuevo(?).
martes, 4 de septiembre de 2007
BAFIM u ojos de videotape
La mezcla de géneros trae como resultado una mezcla de caras, vestimentas, palabras locas y anteojos de sol. En la puerta del gran galpón de Dorrego y Zapiola, un viejo hippie persuade a rollingas para que le compren unos sahumerios que él convida mediante un inexplicable hornito. Son poderosos, dice con falso tono misterioso, pero las rollingas mucho no le creen, y siguen camino a la entrada, donde dos promotoras vestidas de rosa y amabilidad, les regalan muestras gratis de píldoras para el dolor menstrual. Los hombres miran: jamás importa qué repartan, la gente quiere, porque es gratis y qué te cuesta darme una cajita. Adentro del galpón, para buscar un programa hay que acercarse a uno de los stands, no sin antes haber agarrado uno que otro volante de publicidad rockera.
Pretensiones forzadas de intelectuales sin nada que decir, se pasean por los escenarios al aire libre, lucen sus pantalones acampanados, sus probables anteojos sin aumento, y esos raros peinados que ya no son nuevos, porque vestirse para la ocasión, ser visiblemente elocuente y a la vez original, de alguna u otra forma es un cliché. No falta el bad-boy-heavy metal que mira con cara de los quiero matar a todos, aunque él haya venido a ver a Lourdes(?), la ex Bandana, reciente dinosaurio revivido al que le hicieron un –comprendido por pocos- lugar en el BAFIM, cosa de que no dijeran que están abiertos a todos los géneros y oídos musicales. Afuera, en el Espacio Patio, toca una banda uruguaya, que no suena del todo bien, pero zafa. Sentada en un rincón, está la chica que toca el sicu en la línea A, mientras una de las bartenders de Ku Pinamar cruza delante de mi vista con el marido, barman del mismo boliche. Jamás pensé que ellas dos se conocerían, y de hecho, no se conocen, ni me reconocen a mí.
Algunos hippies hacen lobby entre los stands, toman mate, y aguardan a que comience en el estadio principal el recital de Mimi Maura. En una ubicación privilegiada, los Villanos firman autógrafos, mientras el grupo de seguridad dice chicos no empujen.
Una pareja punk entra en escena con sus hijitos. Lalo Mir, en la otra punta, baja de su auto con la familia. Semilla termina de tocar, por el altoparlante anuncian algo que nadie escucha, algunos pibes fuman un cigarrillo de dudoso perfume mientras se recuestan en el suelo que más tarde ocuparán los que desean oír una charla sobre Rock Nacional. Una nena dice mamá, estaría bueno…, y lo único que surge en ese momento de colores, de gorros jamaiquinos, de música, de corderoy, de sahumerios, de choripán, de rastas, de sillones, de pin pong, de puff, de papel y hasta de circo, es que lo único que en verdad estaría bueno es que no desaparezcan esta clase de eventos que unen al pibe de Belgrano R que fue a ver a DJ Zuker con el snob que viajó desde Quilmes para ver a Estelares e intentar sacarle el MSN a la piba que fue por Antonio Ríos, invitada por el cuñado de la prima que no le importa ni la música ni el bondi ni el calor ni la novia ni el país y ni fue a votar en las elecciones para jefe de Gobierno.