martes, 20 de octubre de 2009

rasti

Nuestro amor es una planta de marihuana que me regalaste para el primer mes de novios: loca de mierda, ¿Qué te pasa? ¿Cómo voy a dejar una maceta con faso en el living? ¿Vos querés que la asistenta social nos raje al carajo? Ya tenemos una causa por violencia doméstica -la gorda puta del noveno "A" denunció que le pegamos al gato-, ¿Y pretendés que viva lo más campante con una chala entre mi primitos que juegan con los rasti? ¿Qué buscás? ¿Que mi perro se la morfe y me vomite el parquet? Yo entiendo que seas jipi, que tus viejos anden en bici y que cultiven sus propias hortalizas, yo te respeto lo de que nuestros hijos van a ir a un colegio Waldorf, que vamos a darle libertad sexual y a permir que decidan su religión, pero en mi casa somos normales, una familia tipo, buena familia lo que se dice, de gente responsable, de buenas costumbres, buenos ciudadanos, buenos vecinos, y vos no podés venir así como así a bardearme con esta planta divina que dimos en llamar Ernesto -símbolo de nuestro amor, nuestro amor se llama Ernesto-, no podés pedirme que la cuide como debo cuidarte a vos y a nuestra relación estupefaciente, natural y por momentos, de contrabando.-
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(imagen extraída de aquí)

6 comentarios:

¡Jotapé! dijo...

Mirá que con la marihuana se empieza...ojo, ese tema es un viaje de ida.

tangerine dijo...

Earnest

Aurora dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Aurora dijo...

No hablamos nunca... colgado.

Tenías muchos Rasti® de chiquito?
los nombras a cada rato, decí que no nos conocíamos de peques si no, hubiéramos armado tremendos barcos.



Saludos
Éxitos
Merd

Marina dijo...

te cuento algo, NNN (hola, tanto tiempo). yo un día le regalé una planta a un chico y le dije que su la planta sobrevivía, nosotros también, y sino, fuck... ni te quieras imaginar cómo se murió ese pobre pinito en aquel balcón. creo que deberiamos haber fumado más marihuana, no sé. lo que queda claro es que, para mí, no hay que regalar cosas con vida. salut!

Anónimo dijo...

Es la primera vez que leo tu blog...lo encontré por casualidad...por una de esas lindas casualidades. La verdad, sinceramente opino que es deprimente que todavía existan personas que regalen a sus parejas plantas o mascotas con la creencia de que si el arbusto o el bichito sobreviven, también sobrevivirá su amor...¿¿de donde lo sacaron?? el humano es humano, la planta es planta y el animal es animal. Los humanos podemos amar, sentir y retribuir el amor, los otros dos, no.