lunes, 22 de marzo de 2010

adicionales

gracias.-
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Te di tan poco desde el principio que mirarte a los ojos resulta una falta de respeto a la simpleza de tus besos en paracaídas. Pido perdón por lo idiota que fui desde que nos conocimos, pero en especial, me arrepiento de los últimos momentos, del orgullo de tenerte en el palco VIP de mis días, y yo, siempre tanta sonrisa para la tribuna, siempre tan goleador, tan capitán del plantel de humo que inventé para no ser suplente en cualquier selección de medio pelo, yo sí que fui un pelotudo, y vos me creíste, y de alguna forma, aunque no vayas a reconocerlo, yo falté a tu lealtad de culto y a la cita exacta donde nuestro amor daría conformidad para seguir juntos. Yo saqué turno y después estuve ausente sin aviso. No puedo creer cómo todavía no te fuiste con el forro de tu compañero de trabajo, ese nene bien que sueña con vos, que te compra flores, que asegura que quiere una familia y un perro en los quinchitos de Nordelta y te explica con lujo de detalles y gráficos y argumentos que dan para una tesis, lo burdo de la estupidez de tu novio que ni te llama. Ese soy yo, gente. Y sí, es la verdad: te quedaste con los zapatos de oferta, mi vida. Soy lo peor que puede ofrecer el mercado, la resaca del remanente, los adicionales en los menúes de los bares en Constitución, y aún así, con lo que conlleva la desgracia de cargar con un amante desprolijo como quien suscribe, no entiendo por qué carajo te emperraste en quedarte cerca del afecto mal trecho de esta piltrafa.-
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(imagen extraída de aquí)

4 comentarios:

Marina dijo...

qué horrible que es ver eso de otro. irremontable!

Noesperesnada dijo...

Que será no?

Soy peregrinaperla dijo...

yo ya no comento más: tengo miedo.
Palabra clave: essectio

Mariana dijo...

Quiñen será, aquel con quien nos quedamos, quién será en verdad? quien crea que lo sepa, que tire la primera piedra (sin soga al cuello). besos