miércoles, 23 de septiembre de 2009

afuera

Rincón azul tira la toalla y ella que levanta los brazos y me mira, escupe el protector bucal y amenaza con un qué carajo me sacás fotos sin permiso, laputaqueteparió. Ese no fue el momento exacto en que nos conocimos. Nos conocimos horas después, café y disculpas de por medio. Ella tomó jugo de naranja y yo agua saborizada. A partir de mi botella de bebida bajas calorías y sin gas, ella comenzó a llamarme Conchita. No me importó. Allí, en esa nebulosa de roles cambiados y besos contra una nariz chata, comprendí que seríamos protagonistas de una magistral cuenta regresiva, un romance violento pero enérgico. Hicimos el sexo dentro de un armario en la Federación de Box, entre guantines y vendas mugrientas con olor a salame. Me sentía cuidado junto a ella, caminando de la mano por las callecitas de San Telmo, sin importar la hora ni la oscuridad en la esquina. La gente del barrio me respetaba y a ningún mozo se le ocurría negarme la manteca para el pan en los restaurantes. Ella tenía presencia, simpatía y un contundente invicto de 17 peleas ganadas por nocau. Yo era más bien callado, sumiso y un tanto víctima de mis ultimas cinco relaciones fracasadas. Pero al fin y al cabo, terminamos (escuché la campana, Micky dixit). Ella no era para mí, me dije. Ella no era para vos, reafirmó mamá, luego de acompañarme a hacer la denuncia por violencia doméstica. Aún así, le tengo un buen recuerdo, y más allá de que me haya estropeado el maxilar inferior en un ataque de ira, de que me dijera Conchita y fuera brutalmente honesta para decirle que mis textos son una mierda, más allá de la flamante prohibición de acercarse a mí en un radio de 500 metros a la redonda, todavía me dan ganas de llamarla para dejarme caer sobre los guantines y las vendas con olor a salame, y acto seguido, dar comienzo a un nuevo encuentro clandestino a tres rounds, sin intervalo ni segundos afuera.-
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imagen del flickr de nnn.-

4 comentarios:

Marina dijo...

Sos bueno. Me gustó. Hacer reir no es fácil, Conchita! Salut!

ramona dijo...

Eso decía Barreda.

La abuela frescotona dijo...

eres una victima mas de la violencia de género....,creo que eres un suicida en potencia hijo,busca amores fuera del ring ,iguala por lo menos el peso. un abrazo

Suela dijo...

Todo lo contrario a Barreda. Conchita!!!
Es-pec-ta-cu-lar. La estallé.