jueves, 3 de septiembre de 2009

altruismo

Me gustaría reconocer que ella es una gran hija de puta, pero no: ella es divina, preciosa y alucinante. ¡Ni odiarla puedo! Es tan simpática, no hay forma de hundir a una persona que rebalsa de optimismo y sinceridad. Intenté por todos los medios no encariñarme con sus comentarios moralistas y las confesiones del sexo correcto, pero no hay dudas de que ella es una mujer que tu mamá no despreciaría. Tiene cada cosa que yo no tengo y querría tener: altruismo en la cama, un trabajo que le permite cocinar lo que a vos se te ocurra, temperamento e intenciones de criar a tus hijos. ¡Jamás me gustaron los nenes! Y eso que me insististe para que probemos de a poco, que invitemos a alguno de tus sobrinitos para ver qué onda, hasta me enseñaste a cocinar puré y sopa, pero yo me resistía. Y ahora que los veo a ustedes dos, me dan ganas de ponerme un jardín maternal, de abandonar todo esto del management de una empresa multinacional, quiero volver a tener sexo con vos para poder tener hijos y ver que tus hijos son mis hijos, pero perdí el buque, lo entiendo, lo dijiste, y ahora salís con una mujer bastante parecida a mí pero con motor 2.0, caja de sexta, una versión mejorada de esta Coleco a medio destartalar.-
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(imagen extraída de aquí)

2 comentarios:

Marina dijo...

¿Qué pasó NNN? Bueno, a mí uno viene y me habla de sexo correcto y le aplico correctivo. Qué se sepa. Salut, estimadísimo.

Soy peregrinaperla dijo...

versión mejorada de mí? una mujer nunca admitiría eso.