jueves, 20 de noviembre de 2008

cocinero

Las mujeres jamás sabrán de la vergüenza que produce la perfecta erección en el colectivo;
ni de la humillación que genera ser el último (no) elegido en el potrero;
ni del rechazo en las fiestas de fin de curso;
ni de la frustración que le sigue a un sexo que ella juzga insatisfecho;
ni del bajón en el momento en que te escribí esa carta y me dijiste que como amante era muy buen cocinero;
ni de la pálida en esa vez que me besaste y te quejaste de que mi barba te pinchaba;
ni de los regalos, y los textos, y las canciones, y los viajes, y las salidas postergadas y los cambios de ropa y de perfume y de reloj y de costumbre y de hábitos alimenticios y de autos,
jamás jamás sabrán que la virilidad se esconde mucho más allá de la entrepierna.-
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(imagen cortada, extraída de aquí)

2 comentarios:

Aymara dijo...

increíble juanito
increíble!!!
ahora te entiendo
recomiendo al resto de lectores un almuerzo con tus charletas de hombre filosófico.
y com es eso del rechazo en las fiestas de fin de curso! si todavía no fue la tuya! animo y a no descomponerla que la vida es para jugársela de a trocitos.

Luis Moranelli dijo...

Genio, que buen poder de síntesis.

Un abrazo